Descripción
Este estudio colectivo se adentra en la compleja área de la protección del cliente, tanto consumidor como profesional, en el ámbito de los contratos bancarios activos. Partiendo de una relectura del contrato bancario desde la perspectiva del cliente, la publicación se estructura de manera lógica para abordar las cuestiones más relevantes y actuales. Su enfoque se distingue por no limitarse a una exploración genérica, sino por centrarse en los aspectos que suscitan mayores controversias y requieren una defensa informada de los derechos del cliente.
La obra se organiza en cinco partes fundamentales, precedidas por una reflexión inicial sobre la figura del cliente bancario. La primera sección examina contratos específicos que presentan desafíos particulares en la protección del cliente. La segunda parte se dedica a un tema de impacto crucial: la evaluación de la solvencia del deudor, considerando la normativa sectorial pública y privada. La tercera parte, la más extensa, se sumerge en el análisis detallado de las cláusulas más habituales en la contratación bancaria, evaluando su validez y control judicial. La cuarta aborda la creciente relevancia de los pactos novatorios y transacciones entre entidades y clientes ante el aumento de litigios. Finalmente, la quinta parte concluye con estudios sobre cuestiones procesales específicas de gran actualidad.
Una de las aportaciones más significativas de esta publicación es su carácter eminentemente jurisprudencial. Se recopilan y analizan las resoluciones judiciales más importantes y recientes, reflejando la constante evolución de la doctrina de los tribunales en materia de contratación bancaria. Ejemplo de ello es la inclusión de análisis sobre los recientes pronunciamientos relativos a los contratos de crédito revolving, demostrando el compromiso con la actualidad y la práctica jurídica.
Dirigida a profesionales del derecho, asesores jurídicos de entidades financieras y especialistas en derecho bancario y de consumo, esta obra se configura como una herramienta de consulta indispensable. Su utilidad práctica reside en ofrecer un análisis riguroso y actualizado, fundamentado en la jurisprudencia más reciente, permitiendo a los profesionales afrontar con mayor seguridad la defensa de los intereses de los clientes bancarios o la adaptación de las prácticas contractuales a las exigencias legales y judiciales vigentes.